1. EDITORIAL (P. Pierre
Kaziri)
El nacimiento de Aurora
Mercedaria se produjo en el momento que todos esperábamos. Desde mucho tiempo,
conocíamos la presencia mercedaria en África pero seguíamos
intentando saber más sobre las actividades y las experiencias de
nuestros hermanos. Aurora
Mercedaria nació con esta vocación de informar y viendo la acogida que su
primer número tuvo, el sentimiento
es de alegrarse por esa iniciativa.
Aurora Mercedaria quiere
expresar aquí el agradecimiento a todos por las felicitaciones recibidas y las
que no hubo modo de expresarlas. Nos hemos sentido apoyado y seguiremos
intentando de informarles sobre nuestra familia aquí en África.
En este número, nuestros
hermanos como nuestros colaboradores les hacen llegar algunos de sus trabajos y
reflexiones y Aurora Mercedaria se hace aquí el portavoz de sus alegrías,
proyectos, ilusiones, gritos y preocupaciones. No pocos quizá pensarán que
trabajar en África es duro. Pero en cualquier parte, el trabajo es siempre
exigente. En esto, nuestros hermanos han experimentado que la colaboración de
todos es la receta. Por eso, Aurora Mercedaria está abierta a cualquier
sugerencia y trabajos de los que quieran contribuir a la consolidación de este
proyecto.
Nada más, la revista les desea
felices vacaciones y feliz descanso para retomar el curso con fuerzas renovadas
y ganas de mejorar en todo
En
más de una ocasión, algunos jóvenes africanos en contacto conmigo, cuando les
hablo del carisma de la merced, enseguida me preguntan: “...finalmente
¿ cuál es la misión de los mercedarios ahora que la esclavitud ha sido
abolida desde hace mucho tiempo?”
Esta
pregunta me parece pertinente en este contexto de implantación de la Orden de
la Merced ya que requiere justificar y defender la identidad mercedaria en medio
de otras familias religiosas todas al servicio de la Iglesia y de la humanidad.
La pregunta resulta interesante todavía, porque está planteada por jóvenes
que se hallan en una encrucijada de su camino para orientar sus vidas hacia un
compromiso con el “Cristo Redentor”. En esta nota, sin pretender ser
exhaustivo, intentaré contestar a esta pregunta, limitándome al contexto
africano.
A
parte de que nuestras constituciones hablan de las “nuevas
formas de esclavitud social, política y sociológica” (const. n° 3) más
sofisticadas que las conocidas de antes del 2 de diciembre 1949, fecha de la
firma en las Naciones Unidas del convenio para la represión de la trata de los
seres humanos y de la explotación de la prostitución del otro; el Papa Juan
Pablo II, por su parte, en su exhortación apostólica “Ecclesia
in Africa”, hace un diagnóstico fantástico de los males que afligen al
africano y que constituyen por consiguiente un verdadero desafío para la merced
en este tercer milenio que a penas acabamos de empezar. En efecto: “¿
cómo se podría anunciar a Cristo (Redentor)
en ese inmenso continente, olvidando que coincide con una de las zonas más
pobres del mundo? ¿Cómo se podría no tener en cuenta la historia, tejida de
sufrimientos, de una tierra donde muchas naciones luchan aún contra el hambre,
la guerra, las rivalidades raciales y tribales, la inestabilidad política y la
violación de los derechos humanos?”(EA 51). Existen pues “formas
contemporáneas de esclavitud” como puede comprobarse también en el “Cahier africain des droits de l’homme n° 2 de décembre 1999”
a saber por ejemplo, la venta y la utilización de los niños para las guerras,
la esclavitud sexual sobre todo en periodos de conflictos armados, el trabajo de
noche de las mujeres etc.
Esta
situación descrita por las constituciones, el llamamiento hecho por Juan Pablo
II y el grito de la A.P.D.H.A.C. (Asociación para la Promoción de los Derechos
del Hombre en Africa Central), constituyen una interpelación al mercedario
africano para una toma de conciencia porque, como afirma Alain Didier OLINGA en
el cuaderno arriba señalado, “la lucha
contra la esclavitud, la defensa de la libertad y de la dignidad de todo hombre
es una lucha permanente de todas las épocas”
(p.11). El mercedario
africano, llamado a ser experto en humanidad, no debe perder de vista estos
mecanismos modernos de explotación y de opresión camuflada en una logomáquia
tan bonita como la mundialización, la globalización etc. Llamado a ser la “voz
de los sin voz”, el mercedario africano tiene un campo abierto de liberación
de sus contemporáneos, desde la liberación del miedo de la brujería que los
impide a ser ellos mismos pasando por la denuncia de una cultura del “salve
quien pueda” manifestada en la corrupción a todo nivel que se ha
convertido en un “modo de vida”,
como denuncian proféticamente los obispos del Camerún, hasta comprender que la
reconstrucción del continente africano destruida por la guerra, el odio, el afán
del poder, del tener y del saber, bajo cualquier precio, no puede llevarse a
cabo sin la implicación efectiva de los mismos africanos.
A
los jóvenes africanos que buscan a saber la razón de ser de una Orden cuyo
carisma es la Redención o la liberación de cautivos en peligro de perder la
fe, han de comprender que muchas veces, es fácil acusar al otro, al de fuera
como causante de la miseria, del sufrimiento y de la inseguridad en el
continente africano, olvidando que en esto, los africanos tenemos también una
parte de responsabilidad. En lugar de perder tiempo en acusaciones estériles,
tendremos que pasar de simples lamentos al rescate del continente que ha caído
en manos de bandidos de dentro y de fuera, como aquel hombre que bajaba de
Jerusalén hacia Jericó (cf. Lc 10,29ss). El mercedario africano juega el papel
del Buen Samaritano y de un buen formador y educador de conciencia para el África
libre y próspera.
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La
hermana Virginia Amena colabora en la parroquia que atiende los mercedarios aquí
en Yaoundé, capital de Camerún. Es camerunés, conoce bien la cultura y todo
lo necesario para una buena integración. Ha querido ofrecer a Aurora Mercedaria
su parecer sobre la presencia mercedaria en medio de su pueblo.
Pierre: Ma sœur, pourriez-vous
nous présenter votre congrégation et son charisme?
Sr.
Virginia: La congrégation
des Filles de Marie a été fondée en 1927 et est composée typiquement des
filles africaines (camerounaises). Les Filles de Marie s’adonnent aux activités
diverses utiles au prochain et à l’œuvre de leur sanctification: éducation,
dispensaires, apostolat chrétien dans les paroisses, etc.
Pierre: Depuis quand vous travaillez dans la paroisse de la Briqueterie?
Sr.
Virginia: Je travaille
depuis cinq ans à la paroisse.
Pierre: Vous avez accueilli les
mercédaires et vous travaillez étroitement avec eux. Qu’est-ce que vous avez
remarquer comme style propre aux mercédaires?
Sr.
Virginia: Les mercédaires
aiment la franchise, sont sans discrimination. Hommes de dialogue, sont
compatissants aux miserées matérielles, morales et surtout spirituelles.
Pierre: Après trois ans de collaboration, qu’elle est votre opinion sur la
pastorale mercédaire?
Sr.
Virginia: Ils s’adaptent
au programme pastoral prévu par l’ordinaire du lieu; montrnt de la soumission
vis-à-vis de la hiérarchie au sein de leur ordre.
Pierre: Croyez-vous que les paroissiens connaissent aussi l’aspect libérateur
de notre congrégation?
Sr.
Virginia: Les mercédaires
ne sont pas encore bien connus, mais il faut aller patiemment.
Pierre: Que pensez-vous que les
missionnaires doivent apprendre davantage?
Sr.
Virginia: Les
missionnaires, en plus des langues officielles qui sont ici: l’anglais et le
français, doivent apprendre certaines langues locales pouvant facilement véhiculer
leur message apostolique dans la masse ne maîtrisant pas les langues
officielles.
Pierre: Que pourriez-vous suggérer
aux mercédaires présents ici au Cameroun?
Sr.
Virginia: Les gens
aiment des prêtres discrets. Il faut former notre jeunesse à se libérer elle-même,
par ce qu’ils peuvent faire ou savent faire et qui est bien. Aussi, faut-il
bien comprendre ce proverbe: donner le poisson à l’enfant c’est bien; mais
c’est mieux encore après de lui apprendre à pêcher ce poisson lui-même.
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En cualquier lugar y época, los
problemas de formación parecen insolubles. Los especialistas buscan cómo dar
con el clavo, sin embargo, nadie puede asegurar que existe una solución mágica
válida para todos los casos y en cualquier lugar y tiempo. En el ámbito de la
formación religiosa, sucede lo mismo. Y parece que el factor determinante de
ello, es el mismo hombre quien siendo el mismo, sin embargo es diferente. El
hombre misterio pide una revisión constante de la manera de transmitirle
ciertos conocimientos y saberes. Una formación religiosa, aunque tenga que
transmitir los mismos datos, el Evangelio, no puede ignorar esta realidad.
En efecto, cualquier enfoque
sobre la formación parte de la convicción de que existe una meta que ha de
lograrse con la formación: adquirir conocimiento, saberes, destreza,
habilidades en algo. Es como pasar de una orilla, y atravesar un río o
el mar con los obstáculos o dificultades que ello conlleva hasta la otra orilla
del hombre formado, ilustrado, civilizado, creyente. De una orilla a otra, la
diferencia es enorme. La travesía, primero, puede hacerse interminable. Pero,
hoy las técnicas reducen la distancia. Segundo, el viaje exige la cooperación
entre el capitán del barco y los pasajeros. Y de esa cooperación depende mucho
el que la llegada tenga un significado real: el descubrimiento del objetivo
perseguido por la formación. Este descubrimiento es en realidad un salto
cualitativo, porque en el formado se opera una visión distinta de la realidad
que le rodea. Las dos orillas representan dos mundos si no diferentes por lo
menos son complementarios de modo que no pueden ser iguales, de lo contrario, el
paso de una a otra no valdría la pena.
Hablando de la formación
religiosa, en África, encontramos que el puerto de salida está habitado por un
mundo de creencias y visiones que genéricamente llamamos cultura africana. La
orilla donde el formador quiere llevar a sus alumnos es la de la cultura evangélica,
diferente de la cultura judía. Aquí nos permitimos esa reducción de que también
el cristianismo implica una cultura. Es como dijéramos que existe una cultura
propia del cristianismo, hecha de una visión propia, distinta y particular de
la intervención de Dios en el mundo, una cultura que tiene un modo de
relacionarse con la realidad, con el mundo, un modo de relacionarse los hombres
con sus hermanos. La formación religiosa, en este caso, pretende introducir en
esta cultura y cuando los valores evangélicos no son asimilados difícilmente
puede hablarse que el barco ha acostado.
Lo decíamos, el africano parte de un mundo, el suyo, igual que el
americano, asiático y europeo parten de sus mundos. A veces, este africano
–nuestra reflexión sólo se
limita a la formación religiosa en África- exige que se opere una inculturación
como una simbiosis entre la cultura africana y la evangélica. Pero esta
inculturación, legítima por lo demás, ha de distinguir claramente dos hechos:
lo que llamamos de alguna manera “fe histórica” y “fe evangélica”.
Dejando de lado la oportunidad o no de estas expresiones, entendemos por fe histórica
esa creencia que recibimos porque las circunstancias han hecho que tengamos que
creer: la colonización o la moda social de convertirse. Muchas veces, una fe
histórica así deja intacto las creencias profundas aunque fueran incompatibles
con la fe cristiana. Así podemos encontrarnos ante creyentes en Dios y al mismo
tiempo en la brujería. Y si en algún momento parece que la cultura africana no
puede separarse de la brujería, la inculturación que arriba indicábamos vendría
a ser una cohabitación entre el culto cristiano y las prácticas mágicas. En sí
el Evangelio exige que “nadie echa un remiendo de paño sin tundir un vestido
viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor. Ni
tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos
revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el
vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan” (Mt
9,16-17). El peligro es evidente, y el desafío en la formación religiosa
consiste en saber si se puede llegar, acostar a la otra orilla donde se abraza
la fe evangélica sin que se arrastre los inconvenientes de la fe histórica.
De nuestra parte, pensamos que la fe histórica tiene que purificarse y
convertirse en fe evangélica cuyo centro es el mensaje y el proyecto de vida de
Jesús. Una formación religiosa que se limitara a transmitir saberes académicos
sobre el cristianismo pero sin llegar a la experiencia de la orilla de llegada
con fe evangélica se engañaría de haber atravesado el río o el mar cuando
realmente no ha hecho que pasear en el mismo puerto de salida. La cultura evangélica
es exigente y exige mucho a los africanos que necesariamente han de salir de su
puerto. Si los formadores pueden llegar a tener claro eso, algo que no siempre
es evidente, ¿podemos decir lo mismo para los formandos? Las mediciones pueden
orientarnos pero difícilmente nos ofrecen datos absolutos. Los mismos
instrumentos de medición pueden fallar porque se trata de acercarse a algo
misterioso y sagrado: el hombre y su relación con Dios. Y ante ello, no cabe más
que reverencia, evitando cualquier tentación de profanación de los lugares y
objetos sagrados. Pero, la pregunta queda planteado, ¿cómo formar
religiosamente pasando de la cultura africana a la evangélica? Más aún, la
inculturación que podemos realizar, ¿de qué está constituido?
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5.
CRONICAS
5.1.
Réunions intercommunautaires (Fr. Serge NDAYISABA)
Le jeudi 28 décembre 2000, s’est tenu au noviciat des Pères de Notre
Dame de la Merci à Bastos la réunion intercommunautaire. Débutée à 9
Heures00, étaient présents les Pères Pablo et Fridolin de la communauté
paroissiale ; les Pères Damas, Pierre et Serge de la communauté de
formation.
Après la prière, P. Damase a
présenté aux participants la carte des vœux du Frère Pablo Paniagua et la
traduction française des constitutions
de l’Ordre. Ensuite nous avons réfléchi sur
les résolutions du dernier chapitre provincial. Concernant le charisme,
le P. Pablo nous a informé sur les travaux en cours de réalisation : la
mise sur pied du centre
assistantielle Notre Dame de la Merci à la paroisse, l’assistance aux réfugiés,
le projet de la création de la fraternité laïque mercédaire, la construction
du dispensaire, le centre de formation professionnelle, le foyer de couture avec
les réfugiés et les autochtones.
S’agissant de la vie
religieuse, les participants ont mis
en relief la nécessité du
dialogue et l’importance des réunions communautaires. C’est dans cette
optique qu’on a fixé les autres
réunions intercommunautaires au mardi 17 avril 2001 et Lundi 2 juillet 2001. Il
a été vu aussi que l’animation des vocations était une tâche qui nous
concerne tous. Pour plus d’efficacité, les Frères Fridolin et Serge ont été
chargés d’en assurer le suivi. La réunion a pris fin vers 13 h 00, une fois
passé en revue les questions divers comme les ordinations prochaines de nos
diacres et la prochaine arrivé du P. Juan Carlos Mancebo.
Comme prévu, le 17 avril 2001 nous nous sommes réunis et le Père Pierre
nous présentés un dossier sur « L’intérêt des laïcs pour la vie
religieuse » publié dans la Documentation Catholique 2218 (2000) 68-84.
Compte tenu de notre situation de pleine collaboration avec les laïcs, le
dossier a suscité un grand intérêt pour les frères. Ceux-ci ont noté la nécessité
de la formation de part et d’autres pour comprendre bien les enjeux de la
participation rénovée des laïcs dans notre charisme. Au cours de la réunion,
les frères ont échangé aussi leurs expériences et projets d’avenir.
Tout a commencé par une célébration eucharistique de la solennité de la
veillée de Noël. C’était le 24 décembre à minuit quand le père Damase
accompagné du père Pierre et le diacre Serge a célébré
cette messe. Au cours de son homélie, le célébrant principale, après
avoir rappeler que cette fête nous la passons dans l’année jubilaire, qui
est une année de grâce, de
conversion profonde, 2000 ans après la naissance de notre Seigneur Jésus-Christ,
il nous a nous invité à nous mettre vraiment a son école, l’école du
Christ, lui qui n’a pas eu de bonne place
pour naître dans ce monde.
Après la célébration vivante
et suffisamment animée, la réception
devrait suivre pour marquer l’ambiance de fête. On assista aux diverses
expressions de joie dont les danses des novices Jean Paul et Edouard et les
postulants Augustin, Thierry, Jacques Meso et Jacques de Marie.
N’ayant pas pris fin cette nuit là, la fête a dû reprendre au cours de
la journée du 25 décembre, marquée par les visites des certaines frères et sœurs
de diverses congrégations. L’après midi du 25 décembre
fut consacré à la promenade. En effet, nous pouvons terminer en disant
que la fête de Noël célébrée dans la maison Saint Pierre Nolasque, 2000 ans
après la naissance de Jésus-Christ, était aussi marquée par la sobriété
que l’on souhaiterait vivre dans ces jours.
A l’occasion de la fête nationale de la jeunesse, notre communauté n’a
pas manqué au rendez-vous qui devient une habitude. Cette fois, ce fut le tour
de visiter le centre du pays par l’intermédiaire de Bafia, chef lieu
du département du Mbam et Inoubou, le pays du maïs jaune.
Situé à plus de 150km de Yaoundé, Bafia accueillit dimanche le onze février,
à douze heures dans une ambiance carnavalesque et estivale, dix visiteurs :
trois formateurs et leurs étudiants, après deux heures de routes agrémentées
par des louanges et des prières évocatrices de l’immensité des merveilles
de Dieu traduites par les reliefs, les populations et leurs œuvres. En vérité,
pour la plupart d’entre nous, c’était pour la première fois que nous avons
foulé le sol de cette ville dont les échos atteignent toutes les frontières du triangle
national. Sincèrement après un séjour de quelques heures, nous avons pu
relever le dynamisme de cette population
de tous âges.
Le voyage retour fut caractérisé par deux arrêts dans les localités de
Ombessa et de Monatélé ; deux arrêts sans lesquels il aurait
certainement manqué quelque chose à notre excursion. A Ombessa où nous
prenions notre petit repas, nous avons fait la connaissance d’une communauté
de sœurs qui travaillent dans la région. Leur accueil cordial nous a laissés
un merveilleux souvenir de la localité et une idée de leur spiritualité.
Quant à Monatélé, chef lieu du département de la Lékié, nous avons eu
le plaisir de visiter et surtout de toucher du doigt le site touristique le plus
célèbre de la région, la Sanaga. C’est un cours d’eau le plus long du
pays avec ses 918 km partant du Nord jusqu’au littoral où il se jette dans la
mer. Mais avant que cette eau du dimanche onze février ne se jette dans la mer,
elle a été retenue par nos corps assoiffés de celle-ci. Vers 19 h, nous fîmes
heureux de retrouver notre frère Augustin qui était resté pour garder la
maison.
Mais nous devons dire à la fin de cette excursion que si nous n’avons pas
découvert d’autres formes de captivités dans la région, tout de même nous
avons vu des pauvres.
Entre 17-19 de enero 2001, en el
alba del tercer milenio, los jefes de Estado y otras autoridades del continente
y en el mundo[1] se reunieron aquí en
Yaoundé (Cameroun) para definir cuál iba a ser las pautas a seguir para sacar
el continente de su situación actual de pobreza, miseria, guerras,
subdesarrollo, etc. El pueblo africano pensó, al comienzo, que de una vez algo
iba a ser decidido.
Pero, no pocos se extrañaron
del tema escogido para abordar el problema: África ante la globalización y la
mundialización. Los más críticos dijeron que un título así ambiguo y
general solo revelaba la naturaleza de siempre de estas reuniones: el concierto
diplomático donde los grandes se encuentran para tomar un café y una foto de
familia. Llegaron a afirmar que una semana después, nadie se acordará que se
habló en la cumbre franco-africana de estos días. Más aún, la muerte trágica de uno de los presidentes que
iba a asistir a la cumbre, el presidente de RD de Congo, Desiré Kabila, auguró
su curso: el duelo. Pero este duelo, puede ser globalizado también: por Sida,
por guerras endémicas, por miserias, etc.
Aurora Mercedaria fue testigo de
las ilusiones y desilusiones suscitados por esta cumbre pero cree que no todo
está perdido. El hecho de comprender lo que está pasando a lo mejor podía
constituir el inicio de salida. En efecto, si todo arranca de la inercia en las
decisiones, habrá que subrayar que no es bueno conformarse con la mediocridad y
peor aún tirar la toalla.
Notre Maison de formation saint Pierre Nolasque dispose d’un anneau de
basket-ball qui permet aux frères
de ladite maison de pouvoir s’entraîner à ce sport le plus préféré.
De temps en temps des matchs sont libres entre les postulants et les
novices. Comme ces derniers sont au nombre de deux, ils reçoivent des renforts
de la part des postulants.
Les trois grands matchs joués jusqu’ici se sont soldés par deux
victoires des postulants avec différence de 30 points contre 18 et 34 contre 25
et une victoires des novices de 27 points contre 22. Ces matchs ses déroulent
dans une ambiance de fraternité d’amour et respect mutuel. Parfois aussi, les
deux équipes livrent des matchs amicaux ou des matchs d’entraînements. L’union
de ces deux équipes forme une
seule équipe de basket-ball de la
Maison Pierre Nolasque qui est en fait une jeune équipe qui est en train de
s’améliorer. Cette équipe est en train de préparer une rencontre amical
avec celle de la congrégation des conceptionistes qui est aussi une équipe récente.
Mais nous sommes déterminer à gagner ce match. Nous espérons pouvoir
remporter la victoire.
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6. EL TESORO DE LOS
REFUGIADOS (Fr. Pierre Kaziri)
Al refugiado, cuando lo
encontramos a miles y miles de kilómetros de su lugar de origen, de su cultura,
de sus familiares y de lo que conoce realmente como la fuente donde siempre ha
recogido el agua de beber, de los senderos que le conducía de un lugar a otro y
de los mercados que ha visitado bajo el sol de siempre, ¿de qué tesoro
realmente dispone? Es verdad que puede encontrarse mejor económicamente en la
tierra de acogida. Puede ser también que en sus haberes actuales tenga algo que
pudo salvar. Pero si de algo puede afirmarse es que el refugiado necesariamente
añora bastante de su tesoro perdido.
Para entender bien eso, convendría
recordar la experiencia que viví el día 30 de diciembre 2000. La comunidad de
los refugiados burundeses y rwandeses de Cameroun vivió en la capital Yaoundé
estos días que se califican de inolvidables. En efecto, tres grupos de artistas
se reunieron para ofrecer un espectáculo de bailes tradicionales. El grupo
ABAHEBERA tocó los tambores. Normalmente la forma de tocar los tambores en
Burundi es única en el mundo. Son
grandes tambores que sólo se puede llevar por la cabeza. Y se lleva tocando. Y
el ritmo que se desarrolla saltando, se hace insólito. Otro grupo de mujeres
burundesas, INYAMBO, ejecutó el baile tradicional. Uno podía apreciar el
mosaico de los diferentes bailes de antaño. El tercer grupo, URUYANGE, estaba
formado por los rwandeses, también con sus bailes tradicionales: la inclinación
de los artistas que extienden sus brazos como para volar es algo único en el
mundo.
Durante dos horas que duró el
espectáculo, estos grupos recordaron a los asistentes que no todo está perdido
y sobre todo que aún se puede sonreír. En efecto, ¿quién puede negar que la
sonrisa es uno de los grandes tesoros que la humanidad dispone? De todos los
tesoros que podamos disponer siempre serán precedido y acompañado por una
sonrisa. Si uno llevara una joya con enfado, unánimemente le reprocharíamos
que esto no tiene gracia. Ahora bien, por la vida muy dura de un refugiado
sabemos que no puede sonreír por sonreír. Si puede sacrificarse para preparar
un espectáculo para desear a sus compatriotas la bienvenida de un nuevo milenio
es porque lleva dentro algo inolvidable, algo que le vuelve sus entrañas: el
tesoro de su cultura, de su tierra, de sus padres y madres que le enseñaron
expresarse de distintas maneras. Hay hijos de la diáspora que solo conocen la
cultura de sus padres por los libros. Ver a sus padres en acción, bailando y
sonriendo juntos es algo de auténtico milagro y que contribuirá a la cultura
de paz. ¡Ojalá este tesoro pudiera mantenerse!
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[1] Hubo 64 representantes; de ellos 11 representaban organismos internacionales como ONU, FAO, UE, FMI, etc.